Pauwel Kwak, cerveza o copa

KwakSi hay una cerveza que seguramente se venda mucho más por su copa que por su sabor esa es la Pauwel Kwak, y es que es sin duda una de las más raras y al mismo tiempo llamativas que hay en el mercado, y lógicamente, un objeto deseado por los coleccionistas cerveceros.

Mi hermano tuvo durante bastante tiempo una cervecería en la que se vendía entre otras, esta cerveza, y era curioso ver el poder de atracción que tiene esa copa. Con un pie o soporte en madera, agarra perfectamente la copa de cristal que es ancha por abajo y por arriba, pero cuyo centro es estrecho. Pero como decía, allí en el bar, bastaba que un cliente pidiera una Pauwel Kwak, para que 15 minutos después ya hubiera varias a lo largo de la barra.

Estoy seguro que en esta cervecería el marketing es una labor muy cuidada, porque probablemente vivan de eso, y quizás sea una cuestión meramente psicológica, pero la verdad es que funciona.

Quizás os interese conocer su historia, porque se remonta a muchos años atrás. ¿Sabéis quienes son los palafreneros? son los que conducían antiguamente los carruajes en los que se trasladaban la gente de un condado a otro. Hablamos del año 1800 aproximadamente, en Flandes, Bélgica. Quien la inventó tenía una taberna en una de las paradas que habitualmente hacían esos carruajes. Allí los clientes se bajaban para refrescarse, pero los palafreneros tenían la obligación de permanecer en su puesto en el coche de caballos. El tabernero, de nombre Pauwel Kwak, inventó un sistema según el cual la copa se fijaba a un soporte de madera que se fijaba al pescante de modo que el conductor podía beber sin problemas. Ese soporte de madera, y el sistema de la copa de cristal, en forma de bocina, es practicamente el mismo en el que hoy día aún se sigue tomando la Kwak.

 Pauwel Kwak

Personalmente creo que la Kwak es una sabor bastante buena, pero no se puede decir que esté entre las mejores cervezas belgas.

El color es realmente bonito, pardo y cristalino. La forma de bocina de la copa provoca que la cerveza genera bastante espuma que es espesa y turbia. Pero cuidado, porque si no la echáis bien, probablemente os quede todo espuma y poca cerveza. Debéis inclinar la copa de cristal, y echar hasta 3/4 de botella. Esperad un poco a que se evapore parte de esa espuma y entonces echáis el resto.

Mientras la echáis os llegará un ligero aroma a vino y cuando os toméis el primer trago notaréis que el sabor es fuerte al inicio pero se va bastante rápido. Es dulzona al principio, con un toque a frutas que le da los tres tipos de malta que lleva y el añadido posterior del lúpulo.

A pesar de ser fugaz y dulzona, como decía al principio, la verdad es que la cerveza deja muy bien. No resulta pesada ni tiene demasiada graduación, 8º.

No dudo en recomendaros que la probéis, porque como buenos cerveceros siempre hay que probar sabores nuevos, pero sinceramente, no creo que sea una cerveza que tenga una larga legión de seguidores.



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