Cervezas de trigo, ese oscuro deseo

campos de trigo

Nunca fui demasiado amigo de las Weissbier, las conocidas como cervezas blancas de trigo. Siempre me parecieron demasiado ácidas y pesadas de tomar. Supongo que es cuestión de acostumbrarse, y la verdad sea dicha, después de haber probado ya bastantes de ellas, ahora al menos, puedo decir que las disfruto. Quizás no tanto como con otros tipos, pero sí bastante más de lo que lo hacía al principio. De modo que si es vuestra primera vez (y me refiero a la cerveza), dadle tiempo y os daréis cuenta que por su complejidad, poco a poco iréis matizando sus sabores y sabiendo captar ese toque oculto que parecen tener.

Las Weissbier suelen ser cervezas de alta fermentación elaboradas ocn una alta proporción de trigo. Quizás las que más se conozcan en España sean las Weizenbier alemanas, esa clásicas cervezas de medio litro que se sirven en vasos altos, y que resultan ser muy espumosas y consistentes. Seguramente si os menciono dos nombres y sois cerveceros la habréis oido o probado alguna vez: Franziskaner y Schneider, o también la Paulaner.

Sin embargo, también hay cervezas blancas belgas que siempre tuvieron mucho éxito en su propio país, Bélgica, pero no tanto fuera de él. Son las conocidas como Witbier, de la que más conocida fuera de Bélgica, al menos en las costas españolas donde hay buenas colonias de belgas, es la Hoogarden.

Curiosamente, es el nombre más extendido el de Weissbier. Tanto que a veces se le llama así a todas las cervezas de trigo, cuando realmente es el nombre con el que se las conoce en Baviera, donde están las más conocidas alemanas.

Las podemos encontrar en tres formas: la cristalina, conocida como Kristallbier; la más turbia y probablemente más popular, cuya levadura de trigo no se filtra, y que se conocen como Hefeweissbier y por último, las más oscuras y mucho más acidas y desabridas, las Dunkelweizen.

Estas cervezas se hacen muy populares en verano por su frescor. De hecho, son cervezas hechas para paladearlas y degustarlas lentamente sentados en cualquier terracita. Son muy características, pues tiene un fuerte componente de ácido carbónico que se ve a través del cristal de la copa, y que se acumula en la copa para formar una densa espuma que además suele resultar bastante blanca y espesa. Precisamente, la forma de verter la cerveza en la copa requiere de un tratado especial para que se cristalice en una espuma correcta.

Lo más habitual suele ser inclinar el vaso, muy característico por su forma alargada con la parte baja más estrecha que la alta, verte la cerveza en el lado de la copa y dejarla caer suavemente hasta más o menos una cuarta parte de la copa. Ésta se va poniendo poco a poco derecha para finalmente formar una corona de espuma abundante que ocupe al menos la cuarta parte final de la copa. Además, debe dejarse los dos últimos dedos de cerveza en la botella, agitarla para mover los fondos que suele formar en la botella, y entonces terminar de verterla.

Sobre gustos no hay nada escrito, evidentemente, y cada uno tendrá su preferida. Yo me quedo con una: la Schneider Weissbier, la cual me parece realmente sabrosa y no tan pesada como las demás.

Dentro de las Dunkel, probablemente me quede con la Paulaner Dunkel bastante equilibrada y no tan ácida como cabría esperarse. Es sorprendentemente suave y resulta hasta agradable de beber.

Y si sóis nuevos en ésto de las cervezas de trigo, entonces la Franziskaner Weissbier que resulta mucho más suave, no se aprecia demasiado amargor y se bebe bastante bien. Es una cerveza correcta y aromática, pero os apostaría algo a que de esa terminaréis pasandóos a otras más consistentes.

Ah, una última mención que bien se merece: recientemente fue elegida entre las mejores cervezas del mundo en el 2009, en su categoría, la Blanche de Namur como mejor cerveza blanca, y la Welhen Stephaner Weissbier Dunkel, como mejor cerveza de trigo oscura.

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4 comentarios

  1. Julian dice:

    Para mi las mejores cervezas, son las de trigo, aunque sean desas, su sabor es bueno. Esto lo dijo porque aunque no soy un experto, la calidad nunca se cuestiona. Eso si no todas son placer.

  2. Felipe Cerda dice:

    Muy buen artículo, como tu dices, las de trigo las prefiero par el verano por su frescor.

    De las que nombras no he probado ninguna excepto la Paulaner, pero no creo que sea la misma que venden en Chile, que parece ser una lager muy industrializada.

    La que si he probado es la Kunstmann de Trigo, que me gustó mucho y no le sentí tanto el ácido.

    Saludos!

  3. Jose dice:

    Solo una consideración. La Hoegaarden no es una cerveza de trigo. Es cerveza de malta cristal de cebada, en nigún caso lleva trigo. Un saludo.

  4. Platero dice:

    Hola Jose, creo que te equivocas. No sé si la Hoegaarden Witbier llevará algo de cebada o no (probablemente sí), pero lo que es seguro es que lleva trigo.

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