Una copa para cada cerveza

Jarras de cervezas

Ya hemos dicho anteriormente que beber una cerveza es como catar un buen vino. Hay que saber paladearlo y sacarle los distintos sabores que tienen; es llenar la boca de sentidos y gustos y disfrutar con ella en la mano. Pero para ello, todos nuestros sentidos intervienen en una buena decantación: la vista, el olfato, el gusto… y por eso son tan importantes las copas de cervezas.

Ellas nos ayudarán, en primer lugar, a apreciar su color, y ya se sabe que la primera vista es esencial a la hora no sólo de beber sino también de saborear cualquier plato culinario. En segundo lugar a oler, porque no es lo mismo el aroma que pueda desprender una cerveza trapense, por mencionar alguna, si se sirve en un vaso de tubo (sacrilegio) donde la cerveza no puede airearse, que hacerlo en una copa de balón. Y por último, a paladearla, porque evidentemente, una forma u otra hará que la cerveza tenga más o menos espuma, y que llegue de una forma u otra hasta nuestra boca.

Ese es el motivo de que cada cerveza tenga su propia copa. Porque cada cerveza tiene una característica determinada que es la que se pretende potenciar con el uso de esa copa.

Este perfeccionamiento ha venido con el paso de los años. Todos, empezando por las mismas cerveceras, hemos aprendido a ser un poco más exigentes, y ellos, a intentar diferenciarse utilizando para ello todas las formas de marketing necesarias. Así, no hace muchos años, nos podíamos contentar con ver el típico vaso de caña, o la clásica copa de cerveza sin más adornos ni formas.

Hoy día, en Europa, hay cuatro empresas que tienen copado el mercado de fabricación de copas: Durobor, en Bélgica; Ravenhead en Inglaterra, y Sahm y Rastal en Alemania

En cuanto a los tipos de cerveza, hay que tener en cuenta que una cerveza que necesite hacer una buena corona de espuma densa necesita de una copa de borde ancho, similar al cáliz que se utiliza en cualquier iglesia. Son los modelos que más se utilizan con las cervezas de abadía.

Las cervezas de trigo, por ejemplo, necesitan de vasos de cristal grueso y borde ancho; el borde ancho por la espuma, y el cristal grueso porque este tipo de cerveza se fermenta en botella, por lo que siempre dejan un poso de levadura en el fondo al acabar de beberla. Para lavarlas hace falta cierta energía y por eso, el cristal debe ser grueso, para evitar que se rompa.

Actualmente se ha hecho tan frecuente el uso de este tipo de copas que éstas, en algunas marcas se han vuelto un elemento identificativo de la misma, capaz de vender por sí sólo, como ocurre en el caso de la Pauwel Kwak, por ejemplo.

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1 comentario

  1. LUIS ALBERTO GONZALEZ ROMERO dice:

    EXCELENTE PAGINA !!!

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